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diumenge, 22 de desembre del 2024

PANORAMA DE LA MÚSICA ESPANYOLA

Més enllà de la visió estereotipada que alguns poden tenir de la música espanyola, la realitat és que hi ha una gran riquesa provinent de la barreja de les cultures que han coexistit i s'han succeït a la península ibèrica al llarg de la història, fet especialment rellevant per la seva situació geogràfica. En aquest article oferim una panoràmica general que dona algunes claus i mostra algunes d'aquestes característiques.

Más allá de la visión estereotipada que algunos pueden tener de la música española, la realidad es que existe una gran riqueza proveniente de la mezcla de las culturas que han coexistido y se han sucedido en la península ibérica a lo largo de la historia, hecho especialmente relevante por su situación geográfica. En este artículo ofrecemos una panorámica general que da algunas claves y muestra algunas de estas características.



BREVE PANORAMA DE LA MÚSICA EN ESPAÑA

Joan Josep Gutiérrez 

31/12/2017

INTRODUCCIÓN

La península ibérica se encuentra al sur-oeste del continente europeo. Su situación alejada del centro de Europa, pero abierta al océano Atlántico, le confiere características culturalmente diferenciadas.

El primer gran asentamiento cultural tuvo lugar con los íberos, en pleno neolítico, más de 6 siglos antes de Cristo. La llegada de los celtas, que se mezclaron con los íberos, dio lugar al pueblo celtíbero. Asentamientos fenicios y griegos, procedentes del este del mediterráneo, aportaron elementos culturales e intercambio de mercancías. Los cartagineses del norte de África y luego los romanos, que ocuparon la península a partir del siglo III a.C. trajeron la organización política y las infraestructuras, como carreteras, acueductos, puentes y ciudades organizadas. La entrada de los pueblos germánicos (visigodos) y el cristianismo substituyeron la cultura romana hasta la invasión de los musulmanes en el siglo VIII. Esta cultura dominó casi toda la península hasta el siglo XV, coincidiendo con el descubrimiento de América y con la recuperación de la cultura cristiana.

Este panorama, dibujado a grandes rasgos y dejando de lado gran cantidad de influencias culturales de menor dimensión, sea por la duración o per una localización más restringida, ponen en evidencia la gran mezcla de culturas que componen lo que hoy se denomina España y, por lo tanto, la diversidad de los orígenes musicales.

MÚSICA ESPAÑOLA

La música española es conocida en el mundo especialmente a partir de algunos estereotipos.

Los grandes momentos de la música española se corresponden especialmente al Renacimiento (1450-1600) y a finales del siglo XIX y siglo XX. Es a finales del siglo XIX, en pleno auge de los nacionalismos, cuando se identifica el concepto de música española con los estilos musicales originarios de Andalucía y especialmente del flamenco. 


Lo cierto es que la música española es el resultado de muchas influencias, algunas de las cuales se pierden en la noche de los tiempos. Aún hoy, se distinguen elementos vivos de la música celta, especialmente en el norte de España, cuyo resto organológico viene representado por la gaita, presente también en Francia o Escocia.

La situación geográfica de la península ibérica la aparta un poco de las influencias continentales y la proyecta, desde el Renacimiento, hacia el continente americano, donde España impone su cultura a partir del siglo XV. Pero al mismo tiempo, esta cultura española se mezcla con las culturas indígenas americanas y de los esclavos africanos y regresa enriquecida con nuevos elementos que se pueden percibir tanto en la música popular como en la música clásica.

Durante el Renacimiento (S. XVI), bajo los reinados Carlos I y Felipe II, la música tiene una gran relación con los Países Bajos, debido a que estos reyes lo son también de Flandes y de muchos otros países anglosajones y mediterráneos. Antonio de Cabezón (1510-1566), organista de Felipe II, conocido como “el Bach español”, escribe numerosos Tientos (fugas) y Diferencias y Glosas (variaciones).

Un poco anterior, Mateo Flecha el Viejo (1481-1553) es conocido por sus Villancicos (tipo de canción) y Ensaladas, composiciones polifónicas profanas destinadas a la diversión de los cortesanos, donde mezcla el castellano, catalán, italiano, francés o latín.

El gran dominio político del catolicismo en España también tiene mucho que ver con el desarrollo musical. Las relaciones de muchos músicos con Roma, donde se forman o ejercen activamente, hace que se establezca un gran intercambio estilístico, como ocurre en las composiciones de Tomás Luis de Victoria, uno de los gigantes de la polifonía vocal española.

El gran desarrollo de la música instrumental de este período, además del órgano, se produce en el arpa y en la vihuela, con Luis de Milán (c.1500-1561), Alonso de Mudarra (1510-1580), Luis de Narváez (c.1500-1561) y Miguel de Fuenllana (c. 1500-1579), entre otros. Esta tradición vihuelística pasará posteriormente a la guitarra que, a partir del siglo XVIII y XIX tomará el relevo con compositores como Federico Moretti (1769-1839) y Fernando Sor (1778-1839).

En el período del barroco musical (siglos XVII-XVIII) algunas danzas de origen ibérico fueron exportadas a Europa e incorporadas a la Suite, como la Zarabanda, la Folia y el Fandango. Todas ellas son piezas basadas en un bajo obstinado sobre el cual se escribe o se improvisa una melodía. También durante este período se desarrolla la Tonadilla de contenido muy españolista frente a otras expresiones musicales de influencia extranjera. La Tonadilla, canción popular de carácter picaresco, tendrá su eco en el Cuplé del siglo XX.

Por otra parte, muchas danzas de origen popular, como la Seguidilla y el Bolero, gozaron de gran popularidad en el siglo XVIII y, con la influencia del ballet clásico, dieron lugar a la Escuela bolera. La escuela bolera se caracteriza por su gracia, por su complejo movimiento de brazos y también por la inclusión de las castañuelas virtuosas. La mezcla con el flamenco y la aportación todavía hoy en día de otras influencias, da origen a lo que comúnmente se conoce como Danza española.


La música de tecla tiene importantes compositores en el siglo XVIII con Vicente Rodríguez Montllor (1690-1760), Antonio Soler (1729-1783), Félix Máximo López (1742-1821). La influencia del napolitano Domenico Scarlatti (1685-1757), que residió en España a partir de 1733 como maestro de música de Bárbara de Braganza se hace patente en muchos compositores españoles posteriores, pero también europeos, como Muzio Clementi. Scarlatti plasmó en sus sonatas una gran inspiración de la música popular española, como el uso del modo frigio o ritmos de danza típicos de la época.

La mayoría de sonatas para tecla de Soler están concebidas para el clavecín, unas pocas para el órgano y en algunas del último periodo parece que el compositor tuvo en cuenta las posibilidades del piano. La falta de diferencias estilísticas entre la música organística y la música para clave era algo habitual en el siglo anterior a Soler. A Soler le gustaba practicar el “ostinato” y utilizar danzas españolas como el fandango o el bolero en sus piezas.

De niño estudió música durante diez años en el Monasterio de Montserrat, cerca de Barcelona. Después fue monje en el Monasterio del Escorial, en Madrid donde ejerció de músico y profesor de la casa real.  


La Zarzuela

La zarzuela es un género de teatro musical cuyo origen se remonta al siglo XVII con los dramaturgos Lope de Vega y Calderón de la Barca. Este último utiliza por primera vez el nombre de zarzuela para designar una obra suya titulada El golfo de las sirenas. El término zarzuela hace referencia al Palacio Real de la Zarzuela, donde se iniciaron este tipo de representaciones. En el siglo XVIII, con la dinastía de los Borbones, se puso de moda la ópera italiana que influyó estilísticamente en la zarzuela.

El auge de este género llegó en el siglo XIX, a partir de 1839, con músicos como Francisco Barbieri y Emilio Arrieta. A mediados del siglo se distingue entre género chico, (zarzuelas de un solo acto) y género grande (zarzuelas de dos, tres o más actos). Se adoptan temas costumbristas, populares, cómicos y bailes españoles. Algunos músicos respetados de esta época son Emilio Arrieta, Federico Chueca, Fernández Caballero, Tomás Bretón y Ruperto Chapí. En el siglo XX, hasta la guerra civil de 1936, en un intento de elevar la zarzuela al nivel de la ópera, se escribieron las obras más elaboradas, con compositores como Amadeo Vives, Francisco Alonso, José Padilla, Pablo Sorozábal o Federico Moreno Torroba entre otros.

INFLUENCIAS ESTÉTICAS DE FINALES DEL SIGLO XIX

A partir de la segunda mitad del siglo XIX aparece una figura capital en la música española. Se trata del músico catalán Felip Pedrell (1841-1922). Fue el primer etnomusicólogo que estudió de forma sistemática la música tradicional o folclórica española. Fue compositor y maestro de los músicos más representativos del período nacionalista, como Isaac Albéniz, Enrique Granados o Manuel de Falla, entre otros. El estilo de estos compositores se transmitiría luego a Joaquín Turina, Joaquín Rodrigo, Oscar Esplà y muchos otros compositores del siglo XX representativos de lo que se conoce internacionalmente como música española, basada en el folclorismo, muy especialmente en el andalucismo, pero también con un fundamento europeísta muy profundo.

La música de Wagner tuvo mucha influencia en el área de Cataluña. Sus óperas se estrenaron muy pronto en Barcelona y sus libretos fueron traducidos y publicados en catalán. El mismo Pedrell, Anselm Clavé (promotor del movimiento social de los coros de obreros), Lluís Millet (fundador del Orfeó Català y del Palau de la Música Catalana), hasta llegar a Pau Casals (renovador del arte del violoncelo), fueron compositores que reflejaron el wagnerianismo en sus obras.

Por otro lado, el impresionismo francés también influyó grandemente en los compositores catalanes. Frederic Mompou (1893-1997) fue un compositor dedicado casi exclusivamente al piano. Sus obras, de carácter intimista, a menudo inspiradas en el folclore catalán, buscan la esencia de "una música que sea la voz del silencio", “la música menos compuesta del mundo” según sus propias palabras.  

A su vez, compositores franceses y muchos artistas del cambio de siglo, como Debussy o Ravel, también se inspiraron en el “orientalismo”, vieron en la música andaluza el modelo de música española que plasmaron en obras como “La puerta del vino”, “La Soirée dans Grenade”, “Rapsodia española” o “Tzigane”, por ejemplo.

EL SIGLO XX

Las nuevas corrientes estéticas iniciadas a partir del dodecafonismo con Arnold Schoenberg y la inclusión de distintas fuentes musicales provenientes de todas las culturas marcan la música del siglo XX con una continua búsqueda de nuevas expresiones. El resultado de ello es, por un lado, el gran intelectualismo de la composición musical y, por otro, la vuelta a lenguajes de directo contenido emocional. Esta dicotomía nos llevaría a comparar la complejidad de una obra como, por ejemplo, Estructuras para dos pianos de Pierre Boulez con la simplicidad de Elpiano de Michael Nyman.

Estas tendencias también afectan a la música española. El catalán Robert Gerhard (1896-1970), que inició sus estudios con Felip Pedrell, trabó amistad con Schoenberg y con los discípulos de la Segunda Escuela de Viena (Alban Berg y Anton Webern) e introdujo el dodecafonismo en Barcelona. Para darse cuenta de la internacionalización de la cultura musical antes de la guerra civil española, cabe señalar, por ejemplo, que el Concierto para violín de Berg tuvo su estreno mundial en esta ciudad.

¿A dónde se dirige la música en la actualidad? La facilidad mediática para intercambiar información parece que lleva a una uniformización de las estéticas. Sin embargo, estamos escuchando continuamente músicas originales y creativas, a partir de influencias y fusiones muy distintas, que rompen más que nunca la barrera entre lo “clásico” y lo “popular” y mezclan las últimas tecnologías con la simplicidad de instrumentos populares y de música de etnias casi desconocidas.

El resultado es imprevisible pero seguro que será interesante.

CONCLUSIÓN

Es muy difícil resumir cualquier tipo de cultura y de arte en pocas páginas.

En este breve texto se intenta dar una visión de lo que más ha influido en aquello que se ha dado a conocer como “música española”. Lo andaluz y el flamenco parece ser lo más llamativo y original, lo que le confiere este aire exótico, pero hay que tener en cuenta que incluso estos estilos son fruto de un gran mestizaje cultural al cual hay que añadir el resto de influencias provenientes del resto de culturas y civilizaciones que han pasado y se han asentado en la península ibérica y que, aun hoy en día, mantienen una gran diversidad, como ocurre con aquellas regiones que tienen una lengua propia. Hay muchas otras músicas en la península que no podemos estudiar dada la brevedad de este artículo pero que se pueden encontrar fácilmente gracias a las grabaciones existentes en internet. Además de los antiguos registros es interesante observar en artistas de las nuevas generaciones cómo la música y el baile se va transformando y fusionando con estilos varios


dijous, 7 de gener del 2021

Reinterpretar la història de la música. El cas de Muzio Clementi.

En la narració històrica hi ha interessos per construir un relat lligat a ideologies, comunitats culturals i rendiment econòmic.

La història de la música que ens ha arribat fins fa ben pocs anys s’ha explicat fonamentalment des de la visió germànica, en un moment de creixement dels nacionalismes europeus. El pes del pensament de Schopenhauer i Nietzsche tindrà una influència poderosa en la narrativa de la historia de la música (i conseqüències indesitjables en la interpretació i l’ús polític derivat del seu pensament). La creació del mite i del superhome es reforça i es consolida durant el romanticisme. S’admira la precocitat, el geni innat, i es menysté l’esforç i el treball. Un geni és algú tocat per la divinitat.

Aplicat al que volem explicar aquí, la història de la música es converteix en un seguit de fites puntuals exercides per homes excepcionals (genis) al voltant dels quals gira un entorn de secundaris, a alguns dels quals se’ls atribueixen fins i tot actituds i valors miserables en un intent de ressaltar encara més els mèrits dels primers. Un exemple extrem i popular d’aquesta narrativa el trobem a la pel·lícula de Milos Forman, Amadeus, que ha expandit de forma més extensa que mai les atribucions positives o negatives d’alguns músics. No és una crítica a l’excel·lent realització del film, sinó a les conseqüències en el terreny de la narrativa musical que ja era prou distorsionada per al públic no especialista.

La repetició acrítica dels tòpics, el “copia-enganxa”, ha anat alimentant un seguit de prejudicis en favor o en contra de molts compositors de totes les èpoques. Trencar aquests llocs comuns és una tasca difícil però necessària que pertoca als investigadors i també als docents. Els mitjans i la indústria musical, fins fa uns anys, no acabaven d’ajudar, però darrerament, amb internet s'han obert les possibilitats d’accès a una informació que abans era impensable. Els darrers anys s’ha recuperat i s’ha enregistrat molta obra desconeguda, la qual cosa obre la porta a un reconeixement d’autors oblidats. Tot i així, l’interès del públic per apreciar-la és escàs i la insistència de repetir una i altra vegada les obres més conegudes segueix sent la tendència natural. Es demanda allò que es coneix; això dona seguretat i alimenta l' autoestima. La promoció i reiteració d’uns pocs artistes, ens referim tant a intèrprets com a compositors, augmenta i canalitza els beneficis econòmics. A principis del segle XX, l’obra de Schubert, llevat de les cançons, era quasi desconeguda. També algunes simfonies de Bruckner eren considerades imperfectes i es van publicar amb “correccions”. Tots els períodes musicals han estat representats per pocs compositors, inqüestionables però insuficients. A tots ells se’ls atribueixen valors que no són exclusius. L’eminència d’un gran músic depèn en part del seu talent individual, però també de totes les circumstàncies i de l’entorn.

El cas de Clementi és paradigmàtic, encara que no únic. Malgrat haver estat present sempre en els programes d’estudis dels conservatoris, el coneixement de la seva personalitat i de l’abast de la seva obra és encara molt limitat. Les etiquetes negatives comencen molt aviat, en vida seva. De la seva trobada amb Mozart sorgeix la primera recriminació[1]: “mechanicus”. No analitzarem aquí el context, però es tracta clarament d’una afirmació subjectiva que, pronunciada pel diví Mozart, esdevé veredicte inapel·lable per a la història. Si a això afegim la selecció del Gradus ad Parnassum editada per Tausig, en la qual s’hi troben els estudis més tècnics  d’aquesta obra magna, la imatge de compositor mecànic queda certificada.

Un altre aspecte que s’ha comentat és la seva suposada avarícia o garreperia. Una de les fonts pot ser l’autobiografia de Louis Spohr (1784-1859), en la qual comenta que quan va visitar Clementi a Sant Petersburg el 1802, al va trobar rentant la roba amb el seu alumne John Field. Diu Spohr que Clementi li va dir que la bugaderia era molt cara i que, a més, feia malbé la roba. També, assegura Spohr, Clementi s’aprofitava de Field fent-lo tocar hores per mostrar els pianos als possibles clients. Així mateix, diu que li cobrava les classes a uns preus molt alts i que, en conseqüència, Field li devia molts diners. El que no diu és que era el mateix Field qui no va voler abandonar Clementi quan aquest li va proposar que es quedés a Viena per estudiar amb Albrechtsberger. Tampoc diu que “l’explotació” de Clementi li va proporcionar feina i prestigi a Rússia. A banda del seu propi extraordinari talent, Field va tenir la carta de presentació més valuosa que un pianista podia aspirar en aquell moment: ser deixeble de Clementi.

Un aspecte que reforça la llegenda negativa de Clementi és el fet d’haver mort com un home ric. En l’imaginari més estès, el músic, especialment el compositor, ha de patir una vida miserable, de malalties físiques o mentals diverses, algun tipus d’alienació lligada també a alguna extravagància o desviació, alguna situació amorosa complicada i, si és possible, una mort precoç o en la pobresa. Diverses d’aquestes situacions es narren en el cas d’icones com Mozart, Beethoven, Schubert, Chopin, Schumann, Mendelssohn, Tchaikovsky i molts altres. La literatura biogràfica es converteix en una mena de premsa groga o rosa, segons ho permeti la moral del moment. La sublimació d’alguns d’aquests suposats defectes, peculiaritats o carències s’associa al geni. És clar que aquests compositors no han passat a la història a causa de la seva vida o comportament privat, sinó gràcies al seu art. Però la fama i la popularitat sí que s’alimenta d’anècdotes i successos “humans” que ens identifiquen emocionalment amb la persona admirada.

La pràctica desaparició de Clementi de la narrativa històrica pot respondre a moltes causes, algunes compartides amb molts altres compositors desconeguts. El que sí és cert és que, entre els professionals pianistes, mai va ser oblidat del tot. Les seves Sonatines opus 36 i part del Gradus han format part generació rere generació del repertori obligat de la formació pianística. Sabem que Chopin feia estudiar el Gradus als seus alumnes o que Clara Schumann tenia la sonata opus 40 n. 2 en si menor en el seu repertori de concert. També Marmontel va ser un gran defensor de Clementi i a Catalunya, Pedrell va publicar una reivindicació a La Vanguardia el 1919.

L’activitat polifacètica de Clementi també és un element que perjudica la seva valoració com a compositor. La seva aportació a la didàctica el presenta més com a mestre que com a compositor.  És cert que el volum de la seva obra és menor en quantitat i en varietat que la d’un compositor com Beethoven. Clementi va eludir l’òpera, la música vocal i la música religiosa malgrat ser un bon coneixedor d’aquests gèneres. El seu pensament el va dur a cultivar la música “pura” i es va dedicar principalment a la sonata pianística, a la música de cambra domèstica i a la simfonia.

El 1828, després de la seva retirada de l’activitat pública, la revista The Harmonicon ja lamenta que la música de Clementi no s’interpreti:

Clementi, the admirable Clementi! whose beautiful compositions are, now alas! only known to the few who are well-read in classical music, is still living, but wholly withdrawn from active pursuits.[2]

 

El 1921, Paribeni publica una biografia. Alfredo Casella s’interessa per les simfonies i en reconstrueix un parell. També reinstrumenta un trio amb piano per fer-lo més interessant per les cordes. A partir dels anys seixanta, l’interès per Clementi va in crescendo i universitats, musicòlegs i intèrprets engeguen nous estudis, recuperen obres i enregistren la música.

L’estudi més complet del segle XX és la biografia escrita per Leon Plantinga. Malgrat estar molt ben documentat, el seu biaix és crític i tendeix a subratllar els prejudicis contra Clementi. Investigadors posteriors, com Rohan Stewart-MacDonald o Federico Celestini, s’han atrevit a evidenciar els errors del pope de la recerca sobre el compositor. 

Tot i els avenços, encara avui s’amaga el nom de Clementi en molts estudis. Rares vegades es citen les primeres edicions d’obres de Beethoven a càrrec de Clementi. Fins i tot encara hi ha apòstols del desprestigi en llibres de molt recent publicació.

Ens toca a tots, però especialment als estudiosos, als amants de la música, fugir de llocs comuns, evitar els prejudicis i obrir l’esperit i la ment a tot allò que va més enllà del relat oficial. No només farem justícia sinó que ens beneficiarem del gaudi de meravelloses obres desconegudes.

 

Per escoltar

Algunes sonates de Clementi són absolutament emocionants. Recomano escoltar especialment les escrites en mode menor, com la op. 7 n. 3, la op. 8 n. 1, la op. 34 n. 2 o la op. 50 n. 3 “Didone abbandonata”, totes elles en sol menor, o la op. 13 n. 6 en fa menor i la op. 40 n. 2 en si menor.  Però també en el mode major trobem obres de gran inspiració, com la sonata op. 11 n. 1 en Mi b, la op. 24 n. 2 en Si b que conté el famós tema manllevat per Mozart, la op. 40 n. 3 en Re M, obra de gran envergadura. A part d’aquestes, moltes altres sonates mereixen la nostra atenció, però també recomanaria escoltar la Fantasia amb Variacions sobre “Au clair de la lune” op. 48, l'Escena patètica (estudi n. 39 del Gradus ad Parnassum)  o el Capriccio op. 47 n. 1 en mi menor. Fora del piano, la meva recomanació aniria cap a les simfonies n. 1, 2, 3 i 4 (WoO 32- 35) (a mi m'agrada especialment la 4a, que augura l'estil brahmsià) i el Nonet en Mi b major.  

A partir d’aquí, l’exploració pot continuar perquè hi ha molta més música bona de Clementi.



Anàlisi de les sonates op. 34 n. 2 i op. 37 n. 1

La relació Clementi-Beethoven



[1] Una crítica apareguda a Bath ja ressaltava el virtuosisme mecànic de Clementi: “[h]as composed some setts [sic] of lessons, which abound in passages so peculiar and difficult, that it is evident they must have been practiced for years preceding their publication. We particularly allude to the successions of octaves with which he has crammed his lessons. Mr. C. executes these exceedingly well, and is a most brilliant composer.” Anon., ABC Dario Musico (Bath, 1780), 17.

[2] The Harmonicon, Londres 1828, p251

diumenge, 6 d’agost del 2017

Una historia natural del piano


Edición original: A Natural History of the Piano. The Instrument, the Music, the Musicians, from Mozart to Modern Jazz, and Everything in Between. Alfred A. Knopf, 2011.
© Stuart Isacoff, 2011
De esta edición:
© Turner Publicaciones S. L.
Rafael Calvo, 42
28010 Madrid
www.turnerlibros.com
ISBN: 978-84-1542-773-5




Un llibre de divulgació musical que pot agradar als aficionats al piano. És un llibre distret, que es recrea en les acècdotes i que tendeix, com passa sovint amb aquesta literatura, a magnificar la imatge ideal dels pianistes i a redundar en els llocs comuns de la cultura musical. No obstant les opinions, l'autor ofereix informació ben documentada i fa un repàs a la història del piano des dels seus origens als nostres dies passant per tots els estils musicals.
Stuart Isacoff és pianista, compositor, musicòleg i editor i fundador de la revista Piano Today.

En el següent enllaç podeu llegir una entrevista a la revista Russia Beyond The Headlines


Altres obres divulgació històrica del piano



Són llibres descatalogats. El de Hildebrandt es pot trobar fàcilment per internet.

D'ambdós posseeixo un exemplar que puc prestar a qui els necesiti.

dissabte, 21 de gener del 2017

L'arribada del piano a Barcelona

A Catalunya, fins passada la guerra civil, hi va haver una gran quantitat de constructors i fàbriques de pianos, algunes tan populars com Guarro, Chassaigne, Maristany, Cateura, Estela-Bernareggi, Chiapo-Arietti, Cussó, etc. A Barcelona, el barri de Camp de l'arpa rep quest nom perquè era un terreny on els fabricants llençaven els marcs o arpes de ferro defecuoses. Això pot donar una idea de la importància de la indústria de pianos catalana.


Oriol Brugarolas, historiador i pianista, ha fet la seva tesi doctoral sobre el comerç i construcció del piano a Barcelona a des de finals del segle XVIII a mitjans del segle XIX, l'etapa prèvia a la gran popularització de l'instrument entre la burgesia.



En aquest link al Taller del lutier, de Pere Andreu Jariod, podeu escoltar una entrevista sobre el tema.

(Si no es visualitza, cliqueu aquest enllaç).