El pasado viernes, 16 de octubre, tuvo lugar
el segundo concierto de la serie Con spirito, organizado por la
Asociación Muzio Clementi de Barcelona y el Conservatorio Municipal de Música.
En esta ocasión contamos con la participación de la estonia Marju Vatsel,
conocida en Cataluña por su especialización en el fortepiano y el clavicémbalo
y profunda conocedora del estilo clásico vienés. Hace varios años pudimos
escucharla en directo con la integral de las sonatas de Mozart. Vatsel es
una intérprete de gran sensibilidad y un rigor estilístico de gran nivel, con
una claridad discursiva que llega al oyente sin dificultad alguna. En este
recital nos ofreció una elección de algunas de las obras de Clementi más
ligadas al clasicismo vienés.
Abrió el recital con Sonata en Mi bemol
mayor, Op. 7 n. 1. Esta obra pertenece a un conjunto de seis sonatas
escritas en Viena a principios de 1782 en su primera estancia en esta ciudad,
donde tuvo lugar el famoso duelo con Mozart en Nochebuena de 1781. En los casi
seis meses en la ciudad, Clementi tomó contacto directo con Haydn, Mozart,
Salieri. A partir de ahí, en sus obras se observa la influencia del estilo
vienés, sin perder su particular personalidad. La sonata en cuestión tiene una
gran claridad formal y algunas características interesantes a destacar, como
los sutiles contrastes temáticos, el delicado trabajo, la riqueza tímbrica
instrumental y el elevado contenido emocional que en algunos momentos presagia
Beethoven.
La segunda obra fue el Andante con
variaciones en Fa menor, Hob.XVII:6 de Franz Joseph Haydn, una pieza
posiblemente ligada a alguna dedicatoria fúnebre. Fue escrita en 1793, entre
los dos viajes de Haydn a Londres, donde reencontró a Clementi y se relacionó
con los constructores de pianos ingleses. Así, la inclusión de esta obra en el
programa cierra el círculo pianístico Viena-Londres con dos maestros que se
encontraron, influyeron y admiraron mutuamente. Marju Vatsel interpretó
magistralmente esta pieza cargada de hallazgos armónicos y de emoción.
La siguiente obra fue la Sonata en Re mayor
Op. 25 n. 6 de Clementi, que forma parte del conjunto de seis sonatas impresas
en Londres por Dale en 1790. La sexta sonata nos acerca mucho al estilo más
clásico de Haydn, no sólo en el uso de recursos pianísticos, como por ejemplo
el acompañamiento triádico del primer movimiento, que aporta ligereza y
vivacidad, sino también el humor y el optimismo que impregna toda la obra. Vatsel
remarcó todos estos caracteres con gracia y destreza.
A continuación disfrutamos de una rara
intrusión mozartiana. Batti, batti, Op-sn 1, WO 10 es, de hecho, una
transcripción de la famosa aria de Zerlina del primer acto de la ópera Don
Giovanni de Mozart. La obra fue publicada en 1820 y formaba parte de una
colección de arias de ópera famosas, adaptadas para piano por diferentes
pianistas-compositores, como Kalkbrenner, Latour, Mazzinghi y otros. Aquí
Clementi, que sentía gran respeto por el maestro salzburgués, prácticamente
sigue al pie de la letra las partes vocal y orquestal de la versión original
del aria, con el añadido de ornamentaciones y adaptaciones a los recursos
pianísticos y la incorporación de una introducción y una coda de carácter
improvisado. Marju Vatsel nos introdujo tiernamente en el interior de
esta bella canción.
El programa finalizó con la Sonata en La mayor Op. 33, n. 1 de Clementi. Las tres sonatas de este opus están dedicadas a Therese Jansen Bartolozzi, una de sus mejores alumnas, dedicataria también de obras de Dussek y Haydn. Fueron publicadas en 1794 por Longman & Broderip para piano de 5 octavas. Cuatro años más tarde se editaron nuevamente para piano de 5 octavas y media. La primera sonata tiene dos movimientos. El primero, de un estilo concertante, recuerda a los conciertos de Mozart, brillante, pianístico y lleno de contrastes que hacen pensar en los diálogos entre el piano y la orquesta. El segundo es un rondó donde el tema aparece en forma de canon a la quinta. Está lleno de recursos pianísticos expresivos y sonoros, como octavas, trémolos, procesos modulatorios y crescendos orquestales. Todo apunta a que podría ser la versión para piano solo de un concierto escrito previamente. En esta obra, Vatsel lució su virtuosismo en la medida en que la obra demanda y nos regaló una excelente versión.
Al finalizar el recital, respondiendo a los
aplausos del público que llenaba la sala, Marju Vatsel interpretó a un
bis, una breve y expresiva Polonesa de Wilhelm Friedemann Bach.
Joan Josep Gutiérrez
ESCOLTA EL RECITAL COMPLET https://www.youtube.com/live/L9LfJn4R01s?si=ybK-COdnj5tx8Fh8&t=380



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